Series improbábeis de encontros encontrados es el nombre final de la propuesta que Manuela Pereira está desarrollando en las residencias artísticas del Gaiás. Un proyecto de investigación que se traducirá en una serie audiovisual centrada en conversaciones entre artistas gallegos con los que acercarse “desde cierta intimidad y rigor” a su trabajo y formas de crear. “Pienso que hay pocos espacios para hablar de las prácticas artísticas, especialmente en las instituciones y en la academia”, explica al hablar de los orígenes de la iniciativa, “y me parece interesante propiciar encuentros entre personas de distintas generaciones y disciplinas, que permitan compartir bagajes, conocimientos y hasta anécdotas”. 
Reivindicar la conversación informal “como fuente de conocimiento” y hacer más accesible el arte contemporáneo al público general, con especial atención a las artes plásticas y visuales, son dos de los objetivos de esta serie. Porque Manuela considera que de tener los espacios y recursos necesarios “podrían llegar a gustar tanto como el cine o la música”. Poner en diálogo perfiles de creadoras y creadores “que de primeras puede parecer que no tienen mucho que ver” es también una estrategia para que del intercambio nazcan nuevas preguntas, relaciones inesperadas e incluso desacuerdos que lleven a ampliar perspectivas.
En esta primera etapa de la residencia, antes de comenzar las grabaciones, se encuentra inmersa en la elaboración de un cuaderno de investigación alrededor de la conversación y del lugar que esta ocupa en la cultura y en la historia del arte. A partir de lecturas y materiales fueron surgiendo reflexiones que decidió lanzar también a un diálogo con distintas figuras del ámbito cultural gallego, como Xiana Arias. “Me interesaba hablar con ella tanto por su experiencia como periodista, como poeta, y desde un lenguaje de amiga”.
A estas interlocutoras se suma la comisaria y crítica de arte Natalia Poncela, “pienso que una parte fundamental del trabajo curatorial es saber conversar y, por lo tanto, escuchar. Me parecía importante preguntarle sobre esto”. Una disposición que encuentra continuidad en las palabras de la filóloga Raquel F. Cobo: “Estoy atenta a ti porque me importa tu palabra. Porque tu palabra te hace a ti”.
Entre lo previsto y lo inesperado
¿Cuánto hay de guion y cuanto de intuición en una entrevista? ¿Cómo es la agencia de la persona entrevistada durante su desarrollo? ¿Hasta qué punto es posible preparar un encuentro sin condicionarlo? Estas son algunas de las preguntas a las que se fue acercando para dar forma a este cuaderno de investigación en el que reúne referencias históricas, episodios y reflexiones alrededor de la oralidad, la entrevista y las circunstancias en las que se produce y circula el conocimiento artístico.

Una buena preparación previa, propiciar conversaciones en espacios de confianza y desarrollar una escucha activa, dejando lugar a la anécdota son aspectos fundamentales que piensa trasladar a la grabación de los encuentros entre artistas. Entre las referencias reunidas, destaca una reflexión de Ursula K. Lee Guin en Conversaciones sobre la escritura: “Una buena entrevista es como un buen partido de bádminton; enseguida te das cuenta de que puedes mantener la pluma en el aire y lo único que tienes que hacer es vela volar”. Desde ahí, Manuela está pensando la conversación como un encuentro “que permita pensar en compañía, sin necesidad de anticipar las respuestas ni de llegar a conclusiones previamente establecidas”.
En el mes de noviembre arrancará la primera grabación, con David Silva detrás de la cámara. Además, el proyecto cuenta con la colaboración de las artistas Julia Huete y Begoña García Alén en el diseño de la imagen gráfica.
Sobre el futuro del proyecto más allá de la residencia, Manuela confía en captar nuevos recursos para completar el resto de los episodios, moverlos a través de las redes sociales y hacer una web que funcione como archivo de las conversaciones y materiales que las acompañen.
