Santiago del Espaldarazo, el santo que investía caballeros

La exposición Camino. El origen está llena de obras de arte, piezas históricas y objetos de alto valor patrimonial. Pero más allá de su valor, muchas de ellas esconden historias insólitas, curiosas y, sobre todo, desconocidas para el visitante, que a lo largo de los meses que dure la muestra intentaremos que descubráis.

Una de las piezas más curiosas es, sin duda, el Santiago del Espaldarazo, una figura articulada que según la tradición era utilizada para armar caballeros.

Custodiado en la capilla de Santiago del Real Monasterio de Las Huelgas de Burgos, el Santiago del Espaldarazo (figura anónima, siglo XIV) podéis encontralo en la segunda parte de la exposición Camino. El origen centrada en el Camino (planta 2 del Museo Centro Gaiás), donde el visitante puede descubrir el inicio de la red viaria y de las estructuras de apoyo a los peregrinos por parte de la monarquía y de las instituciones religiosas.

Durante al Edad Media, en el Real Monasterio de Las Huelgas de Burgos se llevaban a cabo ceremonias tan importantes como las de coronar reyes, como Alfonso XI o su hijo Enrique II de Trastámara, y nombrar caballeros reales.

La figura del Santiago se confeccionó de forma articulada para que en la ceremonia de armar caballeros a los reyes fuese el Santo quien les diese el espaldarazo y no otro caballero súbdito del monarca, pues según las normas de caballería medieval, tan solo un superior podía armar a un aspirante. La conclusión fue que solo el Apóstol podía hacerlo.

Aunque la ceremonia estaba diseñada inicialmente para los miembros de la monarquía, posteriormente se amplió su uso y se empleó también para nombrar caballeros de la Orden de Santiago.

Pero la figura del Santiago del Espaldarazo aún guarda otro secreto. Durante los trabajos de restauración de la talla por parte de Patrimonio Nacional, se descubrió que sus proporciones y facciones de la cara eran femeninas; que la barba no estaba tallada sino que fue añadida con una mezcla de yeso, cola animal y estopa; que la dirección de la mirada fue rectificada; y uno de los brazos substituidos por uno más rudo y masculino. La conclusión fue clara. La talla cambió su destino original y pasó de ser una Virgen María con Niño para pasar a ser este singular Apóstol que otorga la investidura de armas.

Exposiciones
Santiago de Compostela, 14 de Abril de 2015