«Se Fernando Pessoa vivise agora imaxino que seriamos 'best friends' e cantariamos xuntas»

Sergio Marey está tejiendo, gracias a las ayudas REGA, una manta transfronteriza entre Galicia y Portugal que conecta su biografía personal y creativa con la del escritor Fernando Pessoa. Una idea que surge de una obsesión con el país vecino y con el autor portugués, y de la fortuna de encontrar, en una librería de viejo en Lisboa, un libro que analizaba la disidencia de género en la obra del poeta. Tirando de ese hilo, de semejanzas entre textos —“encontré un poema suyo que es literalmente un poema mío, eso me impactó muchísimo”—, de conexiones vitales y de objetos que tenía en su casa de la montaña lucense, Marey fue extrayendo vínculos a partir de los cuales articular Deus te livre, una obra que combina instalación artística y performance para reflexionar sobre las representaciones LGTBI+.

En las piezas que conecta Deus te livre encontramos hilo de atar chorizos, lana sin tejer, sueños, cantos de ciego, textos que parecen oraciones, exvotos de Fátima, el sonido de la zanfona y el canto alentejano que acompañaba las labores del campo o los momentos de ocio en comunidad.

En todos estos elementos hay huellas de Marey y de Pessoa, de Galicia y Portugal. “Todo mi trabajo creativo tiene siempre que ver con mi realidad como persona no binaria y con mi realidad como persona del rural, como gallega”, afirma. Volviendo sobre la obra del poeta, Marey encontró “muchas referencias a su cuestionamiento como hombre y a su posibilidad de tener otra realidad. Empecé entonces a indagar si mi obsesión con Portugal también tenía algo que ver con esta obsesión con Pessoa y con mi forma de estar en el mundo como persona no binaria”.

Deus te livre de Sergio Marey

Repensar a Pessoa

La idea de hacer una manta proviene de la importancia de la tradición textil a ambos lados del Miño. De las tejedoras de lino lucenses, a sus estudios de moda, pasando por la casualidad de que la plaza donde se crió se llamase Viana do Castelo, ciudad portuguesa conocida precisamente por el Museu do Traje. “Son conexiones que a veces parecen absurdas, pero que tiran de mí por algo”, explica.

Todas ellas toman forma a través de la manta que, en la presentación pública del proyecto en la Ciudad de la Cultura, irá acompañada de la performance audiovisual. La parte performativa de la obra se relaciona con el rito, con reformular a través de lo ceremonial la veneración que Marey (y el público) sienten por el poeta, con la idea de repensar la persona que Pessoa podría haber sido. “Si viviera ahora, imagino que seríamos best friends y cantaríamos juntas”, comenta con una sonrisa.

Unha virada en positivo para a tristura

Deus te livre es una obra construida “en positivo dentro de la tristeza”. Marey se considera “artista triste por excelencia”, pero siempre busca revertirla, de algún modo, para extraer de ella ideas para un presente y un futuro más conciliadores. Incluso al analizar elementos de la realidad que son duros o crueles, como cuando creó el Cruceiro a santa Librada e demais mártires disidentes, un monumento sobre la violencia contra las personas LGTBI+ con el que ganó en 2023 el premio del Auditorio de Galicia para Artistas Noveles, su objetivo era darle visibilidad pero también generar un pensamiento de lucha en torno al tema.

Deus te livre de Sergio Marey

Esa idea está también en su reivindicación del rural. “Creo que en el rural también hay una posibilidad de ser y no acabamos de verlo como un espacio de libertad”, sostiene. Así fue como lo vivió desde su infancia en la montaña lucense. “Hay un sentido tan grande de comunidad que es lo que me permitió ser como soy: una persona no binaria, vistiendo falda, jugando con muñecas... No hubo una crítica ni rechazo hacia mí, que en cambio sí viví en Lugo, en A Coruña y en Madrid”, relata.

Sobre la residencia, destaca, además de la comodidad del espacio, el apoyo que está recibiendo del personal técnico de la Ciudad de la Cultura, “siempre buscando resolver problemas”, y muy especialmente el trabajo con su mentor, Edu Valiña, con quien ha conseguido darle la cohesión definitiva a la instalación con la parte performativa de la obra. “Las dos somos de Lugo, que ya es un gran vínculo, y el trabajo de Edu pienso que también se asemeja al mío. Es un trabajo desde el rural, ese juego un poco irónico pero también reivindicativo”.

Santiago de Compostela, 11 de Noviembre de 2024