La exposición ¿Echamos un baile? Un siglo de orquestas de verbena en Galicia recorre un tema con una profunda huella en la sociedad gallega, pero poco analizado desde el ámbito académico: un viaje por la evolución de las orquestas de verbena desde las décadas de 1920 y 1930 hasta 2020. La muestra aborda desde los orígenes de estas formaciones, surgidas a partir de las bandas de música tradicionales en las primeras décadas del siglo XX, hasta su transformación en grandes espectáculos capaces de reinventarse para atraer al público joven y adaptarse a los nuevos tiempos.
Esta exposición, que ahora viaja a Lugo en formato urbano, con tres paneles y cinco bancos, nace de una muestra celebrada en la Biblioteca de Galicia en 2023 a partir de sus propios fondos. Se enmarca dentro del programa de itinerancias expositivas de la Cidade da Cultura y anteriormente ha pasado por Ponteareas, Baiona, Ribadavia, Guitiriz, Sanxenxo y Viveiro. La exposición se basa en el estudio de la Universidade de Santiago Do palco ao escenario, coordinado por Xaime Fandiño y en el que también participaron Zósimo López y Henrique Neira, comisarios de esta muestra.
La historia de las orquestas de verbena en Galicia
Las verbenas gallegas adquirieron personalidad propia en las primeras décadas del siglo XX. Fue entonces cuando las gaitas y las bandas de música incorporaron ritmos bailables llegados de América, como el charlestón, el foxtrot, el jazz o el tango, impulsados por la intensa emigración gallega hacia países como Cuba o Argentina. Poco a poco, integrantes de estas bandas formaron en Galicia y en los países de destino agrupaciones especializadas en música bailable moderna, conocidas como jazz bands u orquestas.
En los años cuarenta comenzaron a proliferar las verbenas. Tras el final de la Guerra Civil en 1939, se recuperaron las fiestas populares, hasta entonces prohibidas, y las verbenas empezaron a multiplicarse en barrios y pueblos. Los años ochenta fueron especialmente prósperos para las orquestas, sobre todo en su tramo final, gracias a la aparición de la Radio Galega y la Televisión de Galicia, que se convirtieron en importantes plataformas de difusión.
La década de los noventa supuso un periodo de crisis. Las orquestas perdieron atractivo entre el público joven, mientras surgían los macroconciertos —como los del Xacobeo 93— y las salas de fiestas se transformaban en discotecas. Esta situación obligó a las orquestas a realizar importantes inversiones tecnológicas y dio lugar a la aparición de los tráileres-escenario, reforzando el componente visual y espectacular de sus actuaciones.
Entre 2012 y 2019, las orquestas supieron reinventarse. Como refleja la cartelería expuesta, surgieron las llamadas fiestas de la juventud, en las que adaptaron sus repertorios y evolucionaron sus ritmos para conectar con las nuevas generaciones.
El último panel se centra en 2020 y en el impacto que la pandemia tuvo sobre el sector cultural. También aborda la aparición de nuevas propuestas musicales que incorporan la estética, los repertorios y todo el imaginario que rodea a la verbena gallega como parte de la identidad cultural de Galicia.














