Flywaterbags de Ana Soler, nas Torres Hejduk

Santiago de Compostela, 11 de Abril de 2014

La Consellería de Cultura, Educación y Ordenación Universitaria convenida a descubrir a través del agua una otra realidad en la intervención Flywaterbags. A sight into the water, la nueva instalación de las Torres Hejduk del Gaiás ideada por la artista multidisciplinar Ana Soler.

Formada por más de 3.500 bolsas de agua, la instalación de Ana Soler invita al visitante a ir más allá del evidente y descubrir universos invisibles, una de las constantes de su obra. Frente a la idea de que el agua es inodora, incolora y insípida, Soler propone en Flywaterbags mirar el agua con otros ojos, convirtiéndose en lente de aumento, filtro de deformación y reflejo del que nos rodea.

El conselleiro de Cultura y Educación, Xesús Vázquez Abad, destacó la inquietud de la artista “por mostrar a través de sus obras aquello que no se ve la simple vista”. Además, Vázquez Abad le agradeció a Soler que aceptara “el reto de convertir las Hejduk en un universo acuático capaz de clarificar y deformar la realidad al mismo tiempo”. El conselleiro estuvo acompañado por la propia artista; por la directora-gerente de la Fundación Cidade da Cultura de Galicia, Beatriz González Loroño; y por la directora de Acción Cultural, María Pereira.

Flywaterbags entabla un diálogo con la exposición del Museo Centro Gaiás Auga Doce, en la que la mirada de los artistas nos invita también a redescubrir la belleza del agua, y sucede a la intervención colectiva ‘En ningún lugar', proyecto ganador del III Encuentro de Artistas Nuevos. Con anterioridad también pasaron por las Hejduk Pamen Pereira, Ramón Conde y Alejandra Sampedro.

Flywaterbags puede visitarse todos los días hasta el 31 de agosto en las Torres Hejduk del Gaiás totalmente gratis. El horario de visita es de 10 a 20 horas de lunes a domingo.

Visión dicotómica del uso del agua
Aprovechando el carácter bipolar de las Torres Hejduk, Flywaterbags ofrece una visión dicotómica del uso del agua a través de dos instalaciones contrapuestas en las que el fluido se convierte en gafa clarificadora y deformadora al mismo tiempo. La primera instalación se sitúa en la torre transparente en forma de gran gota tridimensional formada por pequeñas bolsas de agua que nos sirven de gafa. La lupa consigue deformar y ampliar la realidad para mostrarnos otra: la dimensión aparente de todo, invitando al espectador a mirar tras lo evidente y perderse en un mundo nuevo visto desde lo fluido.

Frente a esta gota geométricamente ideal y casi perfecta, la torre opaca reproduce una inmensa explosión acuática en la que las pequeñas bolsas de agua se desparraman de forma caótica a partir de pequeñas pantallas con imágenes sobre el mal uso del agua, contaminación, derroche, etc. A lupa deforma, en esta ocasión, esas imágenes que sitúan al espectador dentro de la propia identidad del agua y que le obligan a repensar su situación.

Artista con una larga trayectoria
La obra de Ana Soler (Sevilla, 1972) está marcada por esa busca de detenerse en los detalles, de aquello que pasa desapercibido, en aquello que aún presente se puede mirar desde otro punto de vista para buscar otra dimensión de la apariencia.

Tras formarse en diferentes centros internacionales como Kyoto City University of Art; National Chiayi University (Taiwán); York University (Toronto); École des Arts Decoratifs (Estrasburgo); College of Art (Edimburgo); Scuola Internazionale dice Grafica d'Arte (Florencia) o Instituto Nazionale per la Gráfica d'Arte (Roma); desde el 2000 se dedica a la docencia y a la investigación en la Facultad de Bellas Artes de Pontevedra.

Co-directora del grupo de investigación “dx5, Digital and Graphic Art Research” financiado por el Ministerio de Innovación y Ciencia y la Xunta de Galicia, obtuvo varias becas que la llevaron a empaparse de diferentes tendencias artísticas.