Se clausura el Encuentro Internacional de Economía y Cultura apostando por extender la cultura como pilar de la innovación

Santiago de Compostela, 17 de Febrero de 2012

Fueron dos jornadas en las que creadores, impulsores de industrias culturales y representantes de entidades empresariales vinculadas a propuestas culturales se dieron cita en la Ciudad de la Cultura con un doble objetivo: por un lado estudiar posibles formas de financiación y colaboración mútua; y por otro poner en común inquietudes, proyectos en marcha y nuevos contextos para posibles colaboraciones.

Durante el jueves y la mañana del viernes las palabras “innovación” y “apuesta” estuvieron presentes en las distintas exposiciones de casos ya puestos en marcha, en la exposición de proyectos que están naciendo, y también en otros que ahora buscan nuevos horizontes de expansión.
Desde la parte más puramente económica, se presentaron casos prácticos en los que se llevan a cabo distintas fórmulas de financiación para proyectos culturales: desde el tradicional mecenazgo hasta el patrocinio o el crowdfunding, sin olvidar también las viejas fórmulas de colaboración ciudadana para el apoyo de proyectos culturales que tienen sus orígenes en la clásica comisión de fiestas del mundo rural.

Recogiendo el legado de una cultura gallega que se vino apoyando en la colaboración y en el intercambio de potenciales, el encuentro profundizó en la necesidad de que la cultura entre en el mundo empresarial para mostrar sus expresiones, pero también como canal para mejorar el rendimiento empresarial, como fue el caso práctico expuesto por la directora de arte de la empresa sueca Tilt. Por otro lado, los creadores insistieron también, a través de un interesante debate, de que a pesar de que es necesario que se dote de un valor económico a la cultura y a sus proyectos, como producto resultado de un trabajo, existe también una cultura que pervivirá siempre al margen de las políticas económicas y que surge directamente de los propios creadores.

El encuentro se clausuró también con un mensaje de optimismo sobre la supervivencia siempre de los proyectos culturales al margen de los apoyos oficiales que puedan variar su intensidad en función de las conjeturas económicas y sociales del momento. A través de la exposición audiovisual de distintos casos prácticos, se transmitió la idea de que el único condicionante necesario para el crecimiento de propuestas culturales es la propia creatividad, la innovación en cuanto a nuevos espacios (teniendo siempre como referente la red como espacio sin límites) y la voluntad de transformar la realidad a través de la cultura.

Con frases como la pronunciada por Ana María Llopis, fundadora y consejera delegada de Ideas4All, que afirmó que “cuándo hay una multitud suficientemente diversa, la multitud es mucho más inteligente y creadora que un grupo de expertos” podría resumirse el clima que empapó la clausura del congreso.

La cita sirvió también para el intercambio de contactos tanto de empresas de gestión cultural, creadores, administradores de proyectos culturales como de particulares interesados en este campo. Antes de la clausura, y de realizar una visita guiada por las instalación de la Ciudad de la Cultura, se celebró una reunión de trabajo en la que se puso en contacto un proyecto cultural (la Red europea de mujeres del audiovisual) con entidades interesadas en escuchar sus propuestas y ofrecer incluso apoyo para su desenvolvento futuro, como el IGAPE, la Facultad de Periodismo, casas comerciales y patrocinadoras como GADISA o el Festival de cine de Cans.

Previamente esta última jornada del encuentro dio a conocer iniciativas diseñadas desde la cultura para promover la eficiencia del aspecto social de las empresas. Fue a través de los ejemplos del CIB Bilbao –la red de comercio de la ciudad vasca-, el proyecto madrileño Utopic_Us o el Ideas4All promovido por Ana María Llopis.