El regreso a los escenarios de la Real Filharmonía de Galicia cierra el ciclo 'Matinais clásicas'

Santiago de Compostela, 10 de Julio de 2020

La Real Filharmonía de Galicia regresa mañana a los escenarios en el Museo Centro Gaiás, después de un parón de cuatro meses debido a la crisis sanitaria. Esta actuación, para la que ya están agotadas las entradas-invitación, cerrará el ciclo Matinais clásicas, que durante tres sábados consecutivos permitió disfrutar de la música en la Cidade da Cultura, en conciertos gratuitos y con plazas muy limitadas en cumplimiento de las medidas de distancia social.

Bajo la batuta del director titular y artístico de la Real Filharmonía de Galicia, Paul Daniel, el programa comenzará a las 12,00 horas con la abertura de Las bodas de Fígaro de Mozart, considerada una de las mejores creaciones del compositor austríaco y una de las óperas más importantes de la historia de la música. A continuación, las personas asistentes tendrán la oportunidad de escuchar la Sinfonía nº 8 de Beethoven, para inmediatamente dar un salto a la obra contemporánea Moinhada del compositor gallego Joam Trillo, colaborador habitual de la Real Filharmonía de Galicia. El concierto concluirá con el Intermezzo de Goyescas de Enrique Granados, orquestado por Ernest Martínez y considerado la obra maestra del compositor.

Conciertos previos

Matinais Clásicas arrancó su programa el 27 de junio con un recital de canción gallega y española de la viguesa Nuria Lorenzo, una de las principales mezzosopranos gallegas, acompañada del reconocido pianista Alejo Amoedo.

M. Sancho Quartet fue la formación elegida para el segundo concierto, celebrado el pasado sábado 4 de julio. La formación, formada por Marta Sancho (clarinete), Anca Smeu (violín), Timur Sadykov (viola) y Alejandra Díaz (violonchelo) interpretó una selección de música de cámara para clarinete y trío de cuerdas de los siglos XVIII y XIX.

Medidas de seguridad poscovid-19

El ciclo, que programó un total de tres conciertos gratuitos con una capacidad limitada a un máximo de 100 asistentes, se rigió por un estricto protocolo que requiere de inscripción previa para acceder al recinto e incluye, entre otras medidas, un circuito de entrada y salida, el mantenimiento de la distancia social entre los asistentes no pertenecientes a la misma unidad familiar, el deber de asistir con mascarilla de protección mientras no se ocupe la cadera asignada o el relevo de los programas de impresos por su equivalente digital.