A ovella Engracia | Día de la Narración Oral

Engracia piensa que ser oveja es soporífero, que quiere decir súper súper aburrido. Ella come hierba, duerme la siesta, salta muros para entrenar y vuelve al curro atrás del perro pastor antes de que venga la noche. Pero no le llega. El que realmente desea la oveja Engracia es ver la luna en el alto de la noche.
 
Después de mucho pensarlo, un atardecer consigue despistar al rebaño y echa atrás de la luna. Atravesando valles y subiendo montañas comenzará un viaje que la cambiará para siempre jamás. En ella encontrará distintos animales que le darán fuerza y enseñarán a confiar en sí misma.
 
Así llegará a lugares nunca antes vistos por ninguno otro rumiante. Pero será su determinación y su buen corazón lo que la transformará en la intrépida oveja Engracia: un símbolo de libertad para todas sus hermanos. Su aventura también muda la vida en el rebaño y Engracia se convierte en la primera oveja contadora de historias y es por eso que ya nadie cuenta ovejas para dormir.