La "buena música" de Pestana

Baldomero Pestana ( Castroverde, Lugo. 1917- Bascuas, Lugo 2015) fue un hombre muy polifacético que le ponía pasión a todo lo que hacía o que le gustaba —fotografía, poesía, pintura…— y en ese grupo de estupendas aficiones estaba la música, tal y como da buena cuenta su galería de retratos a músicos icónicos de la segunda mitad del siglo XX como Dizzy Gillespie, Quince Jones o Lalo Schifrin.

Un vistazo a su fonoteca personal, que llevó siempre consigo, junto a los negativos y libros —se encuentran en su atelier en Bascuas, donde la disfrutó hasta el final— nos ofrecen una idea de su ecléctico gusto musical: desde vinilos de Benny Goodman a Rachamaninov; una Antología de la Música Peruana del siglo XX a BélaBartók; de Paco de Lucía a la música popular del Kurdistan; o el disco de Lee Cobusier: L’ Arquitecture Contemporaine, con portada de Óscar Neymeyer.

La colección de casetes es mucho más amplia y alguna de las citas las grabó en directo en diferentes lugares del mundo y, en algún caso fueron probablemente el único documento sonoro que se registró de ellas.

La música, en definitiva, inundaba el resto de facetas de su vida. Su afición viene desde muy joven. Así, en su juventud, sus amigos lo llamaban Beethoven por su pasión, en aquella época, por el músico alemán y mismo intentó aprender a tocar el violín.

Aunque le gustaban todos los estilos, para él el jazz era "el mejor invento del siglo XX". En sus viajes, gustaba de conocer la música de los países que visitaba, como se puede comprobar aun hoy en su fonoteca, de la que nunca se desprendió. Mas cuando le preguntaban cual era su música favorita, él respondía con una irrefutable sentencia: "la buena".

Y con la “buena música” que le gustaba escuchar o que de una manera afectiva o anecdótica está vinculada especialmente a él, Miguel Cajigal, técnico del Departamento de Educación, Mediación, Información y Atención al Visitante del Museo Gaiás —que acoge desde lo pasado 30 de abril la exposición retrospectiva Baldomero Pestana, la verdad entre las manos— realizó un listado musical, que podéis degustar presionando aquí.

Además, como resultado de un la con Carmen Rico Coira —familiar de Baldomero Pestana que gestiona, conserva y salvaguarda, junto Antonio Polín, el legado artístico del mismo— Miguel Cajigal nos proponen un viaje por la música y músicos que marcaron a Baldomero Pestana que nos sirve para confirmar la vida tan dickensiana del fotógrafo de Castroverde. ¡Comenzamos!


  • Dizzy Gillespie tine gran relevancia en la vida y carrera carreira fotográfica de Pestana, por ser el primeir gran personaje de la cultura que pudo retratar, durante sus conciertos en el Teatro Casino de Buenos Aires en 1956. La pieza escogida, On the sunny side of the street, es probablemente la más famosa de Dizzy y fue  grabada, además, al año siguiente de que Pestana  tomase las fotos en Argentina. 
  • Lalo Schifrin, compositor y pianista de jazz argentino, fue el primer artista en solicitarle a Pestana una sesión fotográfica, días despues de la de Dizzy Gillespie, ya que le gustaran mucho las fotos que Baldomero tomara del trompetista norteamericano. Schifrin y Gillespie establecieron una muy buena relación en Buenos Aires —Lalo acabaría mudándose a Estados Unidos para tocar con el quinteto de Dizzy—. La pieza Panamericana forma parte de la Suite musical Gillespiana, compuesta por Schifrin para Gillespie. En este registro, los dos músicos la interpreta en directo en París, outra de las grandes ciudades de la vida de Pestana. 
  • También se incluye en la lista de reproducción la música original que Lalo Schifrin compuso para la serie televisiva Mission: Impossible, una de las músicas más conocidas en la cultura popular de los últimos sesenta años.
                
  • Quincy Jones fue el encargado de formar la banda con la que Gillespie viajó por medio mundo, con parada en Buenos Aires donde Pestana lo conoció. En aquella época, Quince Jones ya mostraba su talento para lca produción musical, pero nada hacía presagiar que se acabaría convertiendo e una de las figuras culturales más importantes de la historia de los Estados Unidos: primer compositor afroamericano en escribir música para películas, autor de arreglos para Frank Sinatra y productor de Tonny Bennett, Sarah Vaughan y, sobre todo Michael Jackson. Soul Bossa Nova es su composición más famosa y, posiblemente, unaa de las músicas más reconocibles de la historia del cine, con todo el aroma de los musicales americanos que Pestana adoraba en su juventud. También se incluye la famosísima Billie Jean, uno de los primeiros éxitos del dúo Jackson-Jones, y máximo ejemplo de la música pop, estilo del cual Baldomero Pestana era gran fan.
  • Pestana tuvo gran contacto con lo más importantes renovadores de la música argentina de su tiempo: Astor Piazzola, Alberto Ginastera y Juan Carlos Paz. Compositores de estilos bien diferenciados, lo que demuestrala amplitud de su gusto musical. Conoció a los tres creadores, ya que era amigo íntimo de la hija de Ginastera. De Piazzola se incluye la pieza insignia de su creación musical, Adiós Nonino, además de Balada para un Loco, pieza revolucionaria de la historia de la música popular argentina y bandera de la cultura porteña, interpretada por la lengendaria Amelita Baltar. 
  • La Danza de la moza donosa de Ginastera es una peza clásica de profundo aroma porteño, interpretada por Daniel Barenboim, judío bonaerense, coma aquellos niños y niñas con los que Baldomero sentaba en la parte de atrás del aula cando iba a la escuela. 
  • De Juan Carlos Paz, quien le dedicó su retrato a Pestana con "la amistad, la admiración y el agradecimiento" se incluye Cuarta composición dodecafónica, lenguaje sonora da vanguardia que entusiasmaba a Baldomero Pestana. Por ese motivo, también tiene que estar presente en la lista el padre del dodecafonismo y gran reinventor de la música culta en el Siglo XX, su admirado Arnold Schoenberg (Leicht, zart  de su colección de Seis pequenas piezas para piano).
  • También pianista, el británico Michael Nyman (The Heart Asks Pleasure First) era uno de los autores preferidos de Pestana. Y se podría decir que la admiración se convirtió en mutua, a título póstumo, ya que Nyman quedó impresionado con las fotografías de Pestana y no dudó en llevar un catálogo de la exposición en Madrid.
  • El gran interés de Baldomero por la música de Europa del Este  y sus amplios gustos por la modernidad musical hacían fácil deducir que le gustase Béla Bartók. En efecto, le encantaba. El gran etnomusicólogo del siglo XX está representado con Roman nepi tancok, uno de sus arreglos sobre seis canciones tradicionakes de Rumanía. 
  • La pasión por la música de los pueblos provocaba también afición por el flamenco, aquí representado por la guitarra de Paco de Lucía en la celebérrima Entre dos aguas, y también por la música con una honda raíz como la de Atahualpa Yupanqui, también guitarrista y poeta, probablemente el más destacado popularizador del floklore argentino (Los ejes de mi carreta).
  • El final de este recorrido selecto por el mundo sonoro de Pestana vuelve al piano. Primero con uno de sus músicos más admirados, Bill Evans, y la intimidad de su Skating in Central Park. Y, para finalizar, con Debussy, ese compositor que para Pestana, como cuenta Carmen Rico, le abrió las puertas y lla se dejó ir.
 
Si quedáteis con ganas de profundizar más en este  viaje por los gustos e referentes musicales de Baldomero Pestana, y queréis conocer más en detalle esta faceta además de la de retratista de iconos culturales de mediados del siglo XX contáis todos los viernes, a las 16.30 horas con visitas comentadas, gratuitas  y sin necesidad de inscripción, a las 16.30 horas: bit.ly/BaldomeroPestanaGaiás
 

 

 

Exposiciones
Santiago de Compostela, 28 de Junio de 2018